Mostrando entradas con la etiqueta Políticos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Políticos. Mostrar todas las entradas

domingo, 26 de julio de 2015

José Trinidad Cabañas

General Cabañas



Nació el 9 de junio de 1805 en la Ciudad de Tegucigalpa; Honduras, hijo de José María Cabañas Rivera y Juana María Fiallos. Realizó sus estudios en el Colegio Tridentino de Comayagua, inició su carrera militar en 1827 cuando las fuerzas de Justo Milla sitiaron e invadieron Comayagua, derrocando el Gobierno de Dionisio de Herrera, el padre de Cabañas se presentó ante Dionisio de Herrera con sus tres hijos ofreciéndolos para la defensa de su patria pues el por su edad no podría acompañarle en tan fiera tarea.

A los 22 años de edad Cabañas ingresó al Ejercito de la República Federal de Centroamérica, como lugar teniente del General Francisco Morazán, su primer batalla fue La Batalla de la Trinidad, (11 de noviembre del mismo año), pero también participó en las batallas de San Salvador, Las Charcas, destacando también en la Batalla del Espíritu Santo, y en la Batalla de San Pedro Perulapán, (6 de abril y 25 de septiembre de 1839 respectivamente).

Cabañas llegó a ostentar el cargo de General, gracias a su valentía y liderazgo lo que le sirvió también para ser Diputado de la Asamblea Constituyente de 1830. El 31 de enero de 1940 sería derrotado por el General José Francisco Zelaya y Ayes en los Llanos del Potrero, tras esa derrota tanto Cabañas como el General Francisco Morazán se retiraron a Guatemala, exiliándose posteriormente en la República de Panamá. Cabañas sentía una profunda lealtad y amistad hacia el General Francisco Morazán a quien en su correspondencia siempre se dirigía como “Mi Amado General”, por lo que tras la muerte de Morazán, Cabañas hizo público su descontento expresando que: “No es posible, a nosotros nos pueden fusilar, pero al General Morazán no, ese sería un crimen hacia Centroamérica…”

Cabañas fue electo presidente de la República de Honduras, en el período del 1 de marzo de 1852 al 18 de octubre de 1855, el 23 de junio firma la primer contrata para la Construcción del Ferrocarril Interoceánico de Honduras, para comunicar Omoa con Amapala, dicho proyecto se venía planeando desde 1590, pero fue engavetado por el Consejo de Indias, pero dicha idea requería de empréstitos de bancos extranjeros, lo que consideró como un peligro por la posible enajenación y pérdida de la soberanía nacional, por lo que desistió del proyecto.


En el año de 1867 Cabañas se retira de la política y regresa a Honduras, para pasar los últimos años de su vida, estableciéndose en Comayagua, en ese tiempo iniciaría una campaña contra la presencia de William Walker en Centroamérica. Falleció el 8 de enero de 1871 a la edad de 65 años, sus restos se encuentran en la Iglesia de San Sebastián de Comayagua, Cabañas fue nombrado Soldado de la Patria y es ejemplo de honradez entre el pueblo hondureño.


martes, 13 de enero de 2015

Eva Perón




María Eva Duarte de Perón, nació en Junín o Los Toldos, Buenos Aires, Argentina, el 7 de mayo de 1919 y falleció en Buenos Aires el 26 de julio de 1952. Política argentina. Hija ilegítima de Juan Duarte y de Juana Ibarguren, vivió pobremente en su pueblo natal hasta que a los dieciséis años huyó a Buenos Aires. En la capital argentina trabajó como actriz en pequeños locales y en la radio, y a partir de 1935 comenzó a gozar de cierta popularidad, si bien sus papeles carecían de relevancia.

En tales circunstancias conoció al coronel Juan Domingo Perón, con quien inició una relación íntima y se casó en 1945. Este mismo año, Perón fue destituido de sus cargos de la secretaría de Trabajo y de la vicepresidencia de la nación y confinado en la isla de Martín García. Entonces mostró Eva su gran energía y carisma para conectar con los sectores nacionalistas del ejército afines a su marido y con los trabajadores, que se habían beneficiado de las medidas sociales impulsadas por Perón desde su puesto.
La campaña de agitación social que emprendió culminó el 17 de octubre, cuando miles de trabajadores, a los que ella llamó «descamisados», ocuparon el centro de Buenos Aires para exigir la libertad del político, en una de las mayores manifestaciones populares habidas en el país hasta entonces.

Una vez liberado, Perón se presentó a las elecciones de febrero de 1946 y obtuvo un rotundo triunfo. A pesar de la popularidad de que gozaba, ella no aceptó ningún cargo oficial y prefirió impulsar una política social desde la presidencia de una fundación que llevaba su nombre. Financiada con fondos públicos, la Fundación Eva Perón repartió ayudas sociales a los más necesitados.

Evita, como habían comenzado a llamarla las clases populares, se convirtió en el rostro humano del régimen y en el enlace del presidente con las organizaciones obreras, principalmente la Confederación General del Trabajo (CGT). Su particular preocupación por la situación de la mujer la llevó a fundar en 1949 el Partido Peronista Femenino y a promover desde él medidas orientadas a una mejor integración de la mujer en el mercado laboral.

Gracias a su intervención, la legislación laboral articulada durante la primera presidencia del general Perón se tradujo en unas mejores condiciones de vida de los trabajadores y de los sectores hasta entonces marginados de la sociedad argentina. Tampoco permaneció ajena a la situación del pueblo español, y en 1947 viajó a España, en los peores momentos del aislamiento internacional del régimen franquista. Su visita estuvo precedida por la concesión del gobierno peronista al régimen español de un crédito millonario para la compra de trigo, maíz, carne, legumbres, etc.

En 1951, año en que publicó su autobiografía La razón de mi vida, la CGT la postuló como candidata a la vicepresidencia. Sin embargo, la propuesta topó con la férrea oposición de las Fuerzas Armadas, que veían en ella una amenaza en su calidad de portavoz de la línea más radical y reivindicativa del peronismo. Por otro lado, la propia Eva era reacia a aceptar cargos públicos, convencida de que la eficacia de su labor estaba en la proximidad de su relación con la gente. Además, el conocimiento de la grave enfermedad que la aquejaba la indujo a renunciar a la candidatura en un emotivo acto en el que se dirigió a la multitud desde el balcón de la casa de gobierno.


Su muerte significó el inicio de la decadencia del régimen peronista, que tres años más tarde fue derrocado por un golpe militar. Para evitar el peregrinaje popular a su tumba, los militares secuestraron y trasladaron el cadáver de Eva Perón a Italia y más tarde a España. 

En 1975, el gobierno de la presidenta del país, la que había sido la tercera esposa del general, María Estela Isabel Martínez de Perón, llevó de nuevo a Argentina los restos mortales de Eva Perón.